Thursday, May 19, 2005

Star Wars culmina con el episodio más destacable y personal.

Primero dejar un punto claro;

No soy un freak de la saga ni lo más parecido. Es más, Star Wars suele pasar desapercibido en mi día a día y evidentemente dentro de mis principales “fandoms”. Sucede que, cuando estoy próximo de un estreno, quizás la puñetera publicidad o la expectación hagan que reviva los grandes momentos que me ha hecho pasar esta saga o que se yo, ni siquiera me he comprado ningún DVD de la saga pero hablo de ella como si fuese un incondicional.



Hoy se ha cerrado un ciclo, un ciclo en la vida de muchos freaks intergalácticos en todo el mundo y en general, un ciclo en la historia del cine. Star Wars “chapa”, llega a su fin y esta última (y esperadísima, tanto por los amantes como por los detractores) entrega dudo que deje indiferente a nadie.

La primera vez que vi la triogía inicial, la de los años 70-80 (Episodios IV, V y VI) fue en el cine, en las reediciones de mediados de los 90. Me fascinaron, como a casi todo el mundo en la primera vez, sus carismáticos personajes, los entrañables diseños (que viva Chewbacca, Yoda y demás seres geniales) y esas espectaculares batallas aéreas.



Años después, George Lucas decidió desempolvar la saga, puede que por el tirón comercial (99% de posibilidades) o, para que ahora con tecnología y medios, poder completar una de las sagas más icónicas de la historia del celuloide.

Vayamos por partes, el Episode I decepcionó, por su vacío argumento, irregular ritmo y falta de carisma de algunos personajes (Darte Maul, Jar Jar Binks y un largísimo etc. por desgracia). A mi de hecho e me calló el alma al verla, pero bueno con el tiempo he sabido “sustraer” sus partes más interesantes (la increíble carrera de Pods, los combates de Darte Maul, el conocer al (ñoño) Anakin, y el joven Obi-Wan).



El Episodio II ya me pareció otra cosa. Con sus partes flojas (quizás Anakin fue demasiado estúpido, parecía un verdadero imbécil intentando ser tan tan tan arrogante todo el tiempo y la historia de amor resultó ser un poco pastelosa) consiguió volver al espíritu aventurero del original (los primeros 25 minutos, impagables, personajes con algo más de profundidad, más importancia a los combates aéreos, en fin, bastantes mejoras). Conocimos por fin problemas internos en el senado, un Palpatine acechante, Jango y Bobba Fett, la batalla en el coliseo con los cientos de Jedis y el espectacular y sorprendente final con Yoda.



Hoy he tenido, nunca mejor dicho, el placer de poder terminar la segunda trilogía y ver “La Venganza de los Sith”, la obra maestra del señor Lucas.
No sólo logra reunir lo mejor de las dos trilogías (técnica, guión y personajes) si no que se transforma en la más emocionante, espectacular y porque no, profunda. Sucia, dura y trascendental, el Episodio III llega a dejar a veces mal cuerpo.

Un Anakin inimaginable, unas batallas de ensueño, ninguna escena se hace excesivamente larga, ninguna te pide más, todo esta en su sitio y con algunas escenas realmente inolvidables. Me ha parecido, con toda seguridad, la mejor de la “sextología”, una auténtica demostración de que no hay porque ser alarmistas y declarar como verdad absoluta que esta trilogía sobraba, es más, hasta el Episodio I, que personalmente me parecía el más flojo hasta ahora, si lo miras en conjunto puedes encontrarle cierto sentido a su colorido y feliz espectáculo. Salir con una sensación de tranquilidad, de haberme divertido de lo lindo durante dos horas largas y de sentir como he visto una de las películas de ciencia ficción más divertida de todos los tiempos me hacen volver a tener fé en el cine como simple medio de entretenimiento.

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